¡Buenos días mi gente! Las decisiones que tomamos son las que nos cambian la vida. Nos cuesta tanto decidir algunas veces... y no nos damos cuenta de lo fácil que es. A todas horas estamos decidiendo, incluso inconscientemente, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos decidimos. Y hay quienes dirán: "No... qué va... yo no decido ir a trabajar, no me queda otra", pero están equivocados, porque si que nos queda, nos queda no ir y asumir esas consecuencias, o decidir si vamos con alegría o con desánimo, decidimos siempre aunque no lo parezca. Y los deseos son el comienzo de esas decisiones que tomamos, cuan más grande es el afán de conseguir algo, buscamos el medio para hacerlo o no... y ahí entra de nuevo nuestro libre albedrío y no sólo tomaremos esas decisiones que nos lleven o no a nuestro sueño, si no que actuaremos de un modo u otro para conseguir o no lo que deseamos. Al final, siempre somos nosotros mismos quienes agarramos la sartén por el mango. Ahora... ¡queremos soltarla o no?
Que disfrutéis pensando... ¡feliz viernes!

No hay comentarios:
Publicar un comentario