martes, 28 de octubre de 2014

¿Está en nuestra naturaleza reirnos de los demás?

    Es una pregunta que no me hubiera imaginado hacérmela nunca.
   
     No me gusta que se rían de mí ni de nadie, por lo que procuro no hacerlo yo tampoco. Y no voy a decir que nunca lo haga, porque seguro que siempre hay alguna situación que nos lleva a echarnos una carcajada o a utilizar un poco el sarcasmo. Como cuando alguien tiene una caída aparatosa o nos encontramos ante una situación que nos saca de quicio.

    Y que tire la primera piedra quien no lo haya hecho. Eso sí, parémonos a pensarlo bien, porque seguro que en una etapa de nuestra vida por muy remota que sea, o en un momento determinado nos hemos reído, aunque nuestra intención no fuera mala, pero seguro que en alguna ocasión lo hemos hecho.

    Esto viene a cuenta a lo que escribí en mi entrada anterior. No quiero que nadie piense que me reí del mocete que acabó en el caldero. Lo que no me pareció apropiado fue que después se comiera de él. Pero ya dije que cada cual actúa según su criterio. Me pareció un tema importante de salud, y me pareció una ironía que haya gente que proteste porque le caiga una mosca en el plato y haga que se lo retiren y que después hagan la gracia con la situación y encima se coman todo disfrutando con ello.

    Con la historia de ayer ha habido gente que ha sido más rápida que el hambre y ya ha sacado sus chistecicos que han corrido como la pólvora por whats app y redes sociales. Bueno... era de esperar...

    Es a lo que voy... enseguida vamos a reirnos de la situación, a ridiculizar a la gente y muchas veces sin pensar en las consecuencias que puede llevar eso.

    Fue una tontería, lamentablemente tuvo consecuencias y la familia está pendiente de la salud del mocete. No es agradable oír las historias que surgen una tras otra para echarse unas risas.

    Pero yo me pregunto... ¿es normal que se haga?

    Ante esta pregunta habrá mil y una opiniones. Ahora haré otra... ¿Se puede hacer a unos sí y a otros no?

    Y ¿por qué digo esto?

    Muy sencillo, porque mientras a nosotros no nos escaldan, mientras no nos salpican las risotadas, no nos damos cuenta del daño que hacemos. Pero diariamente nos reímos del mundo entero. ¿O los personajes públicos no tienen sentimientos ni familia?

    Hay muchos que han pedido respeto ante lo ocurrido, y muchos son gente genial que tiene en cuenta a los demás, pero hay otros...  ummmm... creo que me voy a callar...

    Tal vez esto haga que empiecen a plantearse que a todo el mundo le duele, que a todo el mundo le hace daño cuando alguien se mete con ellos o con su familia, hayan hecho lo que hayan hecho o sean como sean,

    Muchas veces el comportarse bien con los demás es cuestión de educación, pero otras muchas es por haber recibido la lección en carnes propias.

    Por favor, que sea por educación. Enseñemos el respeto ante todo y en todas las situaciones.

    ¡Besicos!


domingo, 26 de octubre de 2014

Cómo está la peña...

    Este fin de semana han sido las fiestas de la juventud en mi pueblo (desde hace unos cuantos años se celebran el último fin de semana de octubre) y, como es costumbre, el domingo se celebra una comida popular que preparan en un gran caldero.
    Hay mucha gente que participa en su elaboración, para que se pueda llevar a cabo. Y mucha más gente que se anima a degustarla y a disfrutar todos juntos.
    Se prepara un gran calderete o como dicen aquí un rancho.
    Este año, para sorpresa de todos los comensales ha habido un ingrediente diferente al de cualquier año. Yo comía con la familia, y no iba a probarlo, tenía una pinta estupenda, pero tras el último ingrediente añadido a la cocción, ni se me hubiera ocurrido hacer cola para llenar mi plato.
    Y ahí es donde voy con el título de esta entrada en el blog,
    ¿Os imagináis cuál ha podido ser ese ingrediente nuevo por el que ni loca lo hubiera probado?
    Llamarme escrupulosa si queréis, pero tras la incredulidad, me ha venido la preocupación y tras esta de nuevo la incredulidad... Y os explico...
   Estábamos tomando algo en uno de los bares de la plaza del pueblo cuando ha entrado mi pequeña diciéndonos que uno se había tirado dentro del caldero (recién apagado y con el agua todavía hirviendo). Cosa que no nos hemos creído, pero que nos ha hecho pensar que alguien había caído al remover el guiso. Pero no... lo que contaba mi hija ¡¡¡era cierto!!! Salío por su propio pie, pero le salían las ampollas por momentos, por supuesto, se lo han llevado al hospital a la unidad de quemados de Zaragoza ( no sé en qué ha acabado el joven, supongo que mañana me enteraré).
    Y, de nuevo me ha llegado la incredulidad, cuando he visto a todo el mundo haciendo cola para ir a comer tan ricamente...
    Allá cada cual... pero sabiendo que ha entrado una persona en el guiso (algo que ya me ha echado para atrás), junto con la ropa sucia y sudada de toda la noche anterior, y sus zapatillas que podían llevar cualquier cosa pegada del suelo, como las (y perdón por la expresión) mierdas de vaca que había por toda la calle del encierro... pues ¿qué queréis que os diga? Ni yo hubiera comido ni a mis hijos les hubiera dado a comer. Ni sé qué podíamos coger tras semejante ágape...
    ¿Qué hubierais hecho vosotros?
    De unos cuantos ya sé la respuesta, ya que lo habéis disfrutado. Y yo con este escrito os he dejado la mía.
    Lo dicho, cada cual somos diferentes y actuamos de manera distinta. Tal vez sea rarita, pero soy así, ¡qué le voy a hacer!
    ¡Besicos!
 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Inauguración del salón de belleza de Alberto Cerdán en Tudela (Navarra)

    He acudido a alguna que otra inauguración, pero procuro evitarlas e ir otro día, a no ser que por petición expresa se me solicite.

    Dos días antes de la última a la que acudí, me encontré con la persona responsable de este local, invitándome al evento y diciéndome que no debía de faltar. Pensé que no acudiría, pero yendo de propio a Tudela ese día, no me pareció bien faltar. Así que tras la clase de baile de mi hija pequeña, nos acercamos las dos a acompañar a Sara Urzaiz en ese momento especial para ella. Y es que es un amor de persona, no podía dejar de ir.

    Nada más llegar y ver la alfombra roja y el photocall ardiendo decidí pasar sin más e ir en otra ocasión. Pero en ese momento salió Sara y me invitó a entrar. Ya no podía negarme. Entré sin pararme en la entrada, procurando evitar los flashes, jejejeje.

    Me encantó. Menudo cambio de su peluquería anterior... Nada que ver claro, me decía ella... y es verdad, pero el espíritu es el mismo, es lo que le va a su personalidad. Si tenéis oportunidad pasad, seguro que merecerá la pena.

    Pensaba irme ya, pero insistió en que me quedara. Vale, yo estaba adentro con cuatro o cinco personas más, fuera del faranduleo de la puerta. Estaba agusto. Pero mi pequeña... mi hija se fue a alcahuetear... al fin y al cabo conocía a la fotógrafa, así que como no quiere la cosa acabó haciendose fotos con los invitados y al final hasta yo posé, jejejeje. Pero al final... después de dos horas en las que casi me fue imposible arrancarla de allí.

    La hija de Sara es una de las componentes de las Breaking Ice, que por supuesto estaban allí. La mía las conoce de sobra, bailan en el mismo gimnasio e incluso comparten alguna clase, pero les tiene pasión, así que iba de la puerta al cuartico donde estaban ellas y de este a la puerta. No tenía ni idea de quién eran los invitados, a excepción de Alberto Cerdán porque había visto sus fotos. Pero no perdió oportunidad de pedirles fotos a todos... faltaría más... Cómo le gustan las cámaras... le da igual delante que detrás, pero le encanta.

    Yo, como os he dicho, de momento miraba las cosas desde la barrera. Y mientras todos andaban afuera, vi entrar un momento a las que formaban el revuelo en la entrada. Eran Alejandra Prat y Elsa Anka. Como ya dije en mi face, la primera guapa (no la hubiera reconocido por la calle, la verdad), pero la segunda, de impresión.

    Me dijeron que Alejandra era cercana, pero sí de puertas para adentro, para nada me lo pareció con la gente de a pie. En cambio Elsa, iba saludando a todo el mundo, la vi supernatural, y cuando se colocó frente al espejo y se hizo una foto ya me dejó flipada, jajajaja, como cualquiera de nosotros, vamos...

    No penséis que es una crítica despectiva, para nada... en tan poco tiempo no puedes ver como es una persona, simplemente fue una primera impresión.

    Mi hija también solicitó foto a Alberto, fue cercano a todos los niños, la aupó para la foto y la dejó encantada.

    Y quien la dejó enamorada fue Jolis Muñoz, de La casa de Sabicas; no sólo por cómo cantó, si no porque según ella no había visto nunca a una persona tan educada.

        Nuestra fotógrafa de F8estudio:




    Con Sara Urzaiz, foto que no podía faltar:




    Con el profe de hip hop de mi niña, Javier Vidorreta y con las Breaking Ice:



   

    Con Alberto Cerdán:




    Acompañada de Alejandra Prat y Elsa Anka:




    Con la mami, jejejeje:




    Y cuando le pidió la foto a Jolis Muñoz, caí en el flasheo...






    Bueno, pasé la tarde entretenida de manera diferente a la habitual. No estubo mal..

    Tras esto, desearle a Sara, y a todo su equipo, mucha suerte en su nueva andadura.

    ¡Besicos!

¿Y si me gusta hablar?

    Esa es la pregunta que me hago muchas veces...

    Hay gente que no entiende que me gusten las redes sociales. No es que me gusten, es que me encantan..

    Me apasiona el poder expresarme, el poder comunicarme y el poder interactuar con las personas. No es que pertenezca a un ciento de ellas, son escasas, pero mi preferida como muchos sabéis ya, es Facebook, precisamente por ese trato especial con mis contactos y porque da juego a mil maneras de relacionarte.

    Me gusta hablar, no hay duda. Todo aquel que me conoce lo sabe de sobra, pero hay veces que por falta de tiempo y espacio no te puedes expresar como desearías. Entre otras cosas, porque mucha gente cuando ve un gran párrafo, pasa de leerte y te tacha de plasta. Por ello, he abierto este nuevo blog, para contar mis ideas, mis historias, mis impresiones... vamos, todo lo que me apetezca.

   Además, me resulta cómodo el escribir tras una pantalla, me siento genial. Supongo que por eso me decidí por letras cuando estudié.

    No es que vaya a seguir una rutina sobre ningún tema en concreto, como ya he dicho soy yo misma, mis cosas y lo que me ronda por la cabeza. Puro entretenimiento para mí y todo aquel que decida leerme, sin más.

    Si os apetece, por aquí andaré, en mi mundo,,, ;)

    ¡¡¡Besicos!!!