domingo, 5 de agosto de 2018

Aromas de domingo.

    

    ¿Dónde están esos deseados aromas de domingo?, ¿qué es lo que hoy ha pasado que tan sólo respiro los nauseabundos olores de cada lugar?

    Camino desesperada buscando los sonidos que siempre me han hecho vibrar y ni siquiera oigo a niños jugar, a pájaros cantar, a gente murmurar...

    ¿Qué me he perdido? ¿Dónde está esa alegría de una mañana festiva que he salido a buscar? ¿Por qué hoy me cuesta tanto respirar?

    ¿Qué le pasa a este mundo que pide libertad mientras se la quita a otros?, ¿qué ocurre con aquellos que quieren oportunidad de hablar y a los demás hacen callar? ¿Qué me ocurre a mí que no me ubico...?

    No soy yo... es la locura que envuelve a quien pierde el rumbo y pretende hacernos a todos girar.

    Yo seguiré soñando, seguiré llorando y seguiré sonriendo, me seguiré emocionando y seguiré queriendo. Yo seguiré volando y persiguiendo mis sueños hasta que halle mi sitio, hasta que descubra ese don que hay en mi interior y que aún no encuentro.


    Tal vez me haya equivocado de día, de hora o de lugar, pero seguiré buscando y hallaré los dulces aromas de domingo.

miércoles, 7 de marzo de 2018

¿Día de la mujer?



    Mañana es el día de la mujer... eso dicen... para mí lo son todos los días, igual que el del hombre. ¿No queremos igualdad? Entonces no sé porqué debemos de marcar un día en el calendario para defender nuestros derechos. Esos se ganan día a día, no saliendo un día al año a pasearnos de manera diferente para demostrar que estamos ahí igual que el resto de la humanidad.

    En mi opinión el primer cambio comienza en casa, es donde damos la educación a nuestros hijos, es donde debemos enseñarles la igualdad en todos los sentidos, si no comenzamos por ahí difícilmente llegaremos a las metas que queremos conseguir. 

    Enseñarles que nadie es más que nadie y menos tampoco, que da igual raza, religión, sexo o cualquier otro rasgo que nos hace creer que somos diferentes. Mismos derechos y mismas obligaciones para todos, la misma libertad y el mismo respeto.

    Y, por cierto... mañana no veréis el delantal colgado en mi balcón, por una razón muy sencilla... porque aunque es algo que en ocasiones utilizo, no me identifica como mujer. 

    Creo que como mujer lo que me identifica no es ningún utensilio, si no ser persona respetuosa con los demás, saber que entre sexos hay diferencias que nos da la naturaleza y nada más... vamos... igualito que un hombre. 

    Y creo que la lucha se gana unidos, no separándonos por sexos, las reivindicaciones se hace apoyándonos unos a otros no separándonos. 

    Mi manera de pensar, sin más. Cada uno tendrá la suya igualmente respetable.

    Saludos cordiales a todos.