Si os paráis a pensar, todos los sentimientos son un vicio, todo lo que se cultiva, riega y se cuida acaba creciéndo y haciéndose más grande. Si estamos tristes o irascibles y no hacemos algo por salir de esa situación, la pelota se va haciendo más grande y cada vez nos es más difícil desliarla, lo mismo ocurre cuando somos egoístas o celosos, pero no sólo nos pasa con los sentimientos negativos,
también ocurre con los positivos, cuando sentimos o damos amor tenemos la necesidad de dar más.
Con todo hay que tener medida, pero cuando se trata de algo que no es bueno para nosotros, debemos de romper esa situación aunque sea con un pensamiento positivo que haga dudar a todo ese vicio que hemos cogido de comportarnos como un hámster en su jaula.
Así que a cambiar de rumbo cuando no nos conviene o hacemos mal a otros.
¡Respirar profundo y a por la felicidad!
¡Besos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario