Una de esas tontas ideas que me dan por escribir aunque no tengan sentido:
Al lobo le enseñaron a usar el corazón, se asustó tanto que volvió al bosque a refugiarse allá donde creía que era feliz. Comenzó a sentir cosas que tenía olvidadas pero el temor le hizo buscar la comodidad de lo conocido. Cuando perdió la oportunidad que se le brindó quiso de nuevo volver a probar suerte y ya no supo como hacerlo. Aunque siempre se creyó valiente porque hacía lo que quería no se daba cuenta de que lo era porque no sentía. Deseaba pero no sentía, ya que cuando lo hacía se volvía débil al no saber controlar esa situación, no se dejaba llevar como presumía porque si lo hubiera hecho tal vez y sólo tal vez hubiera encontrado lo que tanto ansiaba sin saberlo. Y ahora anda perdido y continuará estándolo si sigue negándose a arriesgar, si sigue temiendo los sentimientos más allá del deseo.
Desear no es querer, querer no es amar, pero si amas lo que quieres tienes lo que deseas.
Desear no es querer, querer no es amar, pero si amas lo que quieres tienes lo que deseas.
Moraleja: No dejéis pasar una oportunidad por muy loca que parezca u os asuste, tal vez os haga felices, verdaderamente felices. ¡Arriesgaros!
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