Jajajajaja, habréis pensado a ver que es lo que me he tomado hoy para darle así a la cabeza, o si he entrado en una de esas épocas en las que empiezas a divagar porque te sientes inseguro de algo. Pero no, simplemente, es una curiosidad que me planteé tras una conversación, hace un tiempo ya, con mis hermanas. Era curioso ver, cómo el concepto que tenían de lo que fui en mi juventud, no tenía nada que ver en lo que yo creía que era, ni siquiera entre ellas coincidían en mi forma de ser y de concebir esa época.
Mientras una pensaba que era una macarra haevytona, la otra decía que de eso nada, que era una pija. Ninguna de las dos acertó, por lo menos no de lleno. Como en todo, no he sido radical en nada, tal vez haya tenido algo de ambas cosas y de muchas más, pero para nada me he llegado a definir en ningún sentido. Supongo que la diferencia de años que me llevo entre una y otra tendrán algo que ver en la diferente forma que ambas tenían de verme.
Siempre me he considerado una persona tímida, aún siendo abierta y extrovertida. He intentado disimularlo, pero el fondo siempre ha estado ahí, y continúa estándolo, aunque evidentemente, cuando se coge confianza, es diferente.
He llegado a la conclusión de que vemos a los demás como queremos verlos, y que es difícil que de verdad los conozcamos tal y como son. Por eso acabamos decepcionándonos muchas veces, no porque sean diferentes a como los conocimos, si no a cómo creímos que eran cuando lo hicimos. Por eso me gusta preguntar, me gusta que me cuenten sus historias, me gusta que me digan como sienten y por qué. Porque todos no sentimos igual, no tenemos las mismas vivencias y no reaccionamos del mismo modo. A estas alturas de la vida, procuro escuchar, e intento entender, pero no juzgar, aunque sea algo que va implícito en nosotros mismos y sea el primer impulso, alego a la comprensión e intento mantenerme al margen en ese sentido.
Otras veces vemos al resto del mundo como otros nos han dicho que son, y es otra cosa de las que intento evitar, por eso soy de las que digo: "conóceme primero y después piensa por ti mismo cómo crees que soy y, tras eso, lo hablamos".
Ni siquiera nosotros mismos tenemos un concepto real nuestro, al fin y al cabo somos subjetivos en ese sentido. De vez en cuando, no está mal que nos den un toquecico y nos digan cómo nos ven. Es una forma de aprender y de crecer.
Si alguien cree conocerme, que me lo cuente, es una interesante forma de relacionarnos y de paso tal vez también yo me conozca un poquito mejor.
¡Besicos!
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